La Invitación

Yo doy una invitación pública más o menos así:

     Mis amigos, yo le dije a Jesucristo: “Por favor, entra en mi corazón, perdóname todos mis pecados, sálvame del infierno, y llévame al cielo”. Entonces Jesús entró en mi corazón. Jesús les ama muchísimo. Él murió para llevarles al cielo. Usted solamente necesita decir: “Señor Jesús, por favor entra en mi corazón y llévame al cielo”. Y Jesús entrará en su corazón.

     En este momento yo quiero hacer algo que he hecho con muchas personas. Yo quiero guiarle en una oración pequeña y especial, en la que usted puede decirle: “Señor Jesús, por favor entra en mi corazón, perdóname todos mis pecados, sálvame del infierno, y llévame al cielo”. Y Jesús va a entrar en su corazón.

     Entonces por favor repita esta oración conmigo. Todos repitan conmigo. Niños, jóvenes, adultos, repitan esta oración: “Señor Jesús”. Así es. Todos conmigo: “Señor Jesús, por favor entra en mi corazón. Perdóname todos mis pecados. Sálvame del infierno, y llévame al cielo. Yo creo y confío que moriste por mí, para llevarme al cielo. Gracias, Jesús, por entrar en mi corazón. Gracias, Jesús, por salvarme del infierno. Te acepto en mi corazón para ir al cielo. En el nombre de Jesús. Amén”.

     Mis amigos, ¿quién está aceptando a Jesucristo en su corazón para ir al cielo? Levante su mano bien alto, por favor. Dios les bendiga. ¿Quién más está aceptando a Jesucristo en su corazón para ir al cielo? Levante su mano bien alto, por favor. Dios les bendiga. Muchas gracias.

     Mis amigos, cuando aceptamos a Jesucristo en nuestro corazón, ¿a dónde vamos? ¿Al infierno o al cielo? ¡Al cielo! Y ¿quién va a llevarnos al cielo? El Señor Jesucristo. ¿Quién está en nuestros corazones para llevarnos al cielo? El Señor Jesucristo.

Dar Seguridad de Salvación

Los siguientes versículos pueden ayudarle para dar la seguridad de Salvación:

 

  • Romanos 10:13 Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

 

  • Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

 

  • Juan 3:36 El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

 

  • Juan 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida.

 

  • Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

 

  • Juan 6:47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.

De esta manera usted puede dar la seguridad de la salvación a las personas que decidieron recibir a Cristo. Usted puede mostrarles lo que dice el libro de Romanos 10:13. Léalo en voz alta. Después, use las siguientes preguntas para dar énfasis sobre el la seguridad del Evangelio:

"¿Quién es 'todo aquél'?" (CUALQUIERA)

"¿Significa usted?" (SÍ)

"¿A quién acaba de invocar?" (A JESÚS)

"¿Qué le pidió a Cristo que hiciera por usted?" (QUE ME SALVARA)

"¿Fue sincero?" (SÍ)

"¿Qué prometió hacer?" (SALVARME)

"¿Salvarlo de qué?" (DEL INFIERNO)

"¿Dios puede mentir?" (NO)

"Entonces si usted muriera ahora mismo, ¿adónde iría?" (AL CIELO)

"Si usted muriera mañana, ¿adónde iría?" (AL CIELO)

"Si muriera dentro de diez años, ¿adónde iría?" (AL CIELO)

 

Muéstreles que Jesús está siempre en sus corazones, y promete que nunca los dejará, aun cuando vuelven a pecar. Enséñeles que Jesús promete que Él nunca los dejará y cumplirá su promesa de que Cristo los llevará al Cielo.

Es importante explicarles sobre la seguridad de salvación de su alma, así como los grandes ganadores de almas lo hacían en otros tiempos, para ayudarles a fundamentar su fe en el Señor Jesucristo.